
Kelsang Palmo: «La verdadera fuente de felicidad es la paz interior»
Kelsang Palmo es la maestra principal del Centro de Meditación Kadampa de Girona. Es monja desde 2023 y ha residido durante cuatro años en el KMC Mahakaruna de Barcelona.
Desde 2017 estudia y practica las enseñanzas budistas del venerable Gueshe Kelsang Gyatso. Ha colaborado con los centros de Barcelona y Girona y transmite las enseñanzas de Buda de forma práctica, clara y accesible.
Su deseo es ayudar a las personas a conectar con estas enseñanzas y aplicarlas a sus dificultades cotidianas.
Conocer la meditación kadampa en Girona nos acerca a la trayectoria de Kelsang Palmo y a su manera de entender la paz interior. En este relato en primera persona comparte su experiencia y explica, desde su tradición budista, cómo integrar la meditación en la vida diaria.
Breve biografía
Antes de encontrar estas enseñanzas, siempre buscaba algo que diera sentido a mi vida. Primero lo busqué en una profesión: trabajé como economista en una empresa durante más de treinta años. Sin embargo, el trabajo no me satisfacía y decidí estudiar Bellas Artes.
Pude prejubilarme pronto y abrí un taller de pintura donde daba clases. Al poco tiempo también me di cuenta de que no encontraba la felicidad que esperaba, así que empecé a buscar un camino espiritual. Encontré el budismo kadampa, donde hallaba respuestas y me sentía mejor, hasta que decidí ordenarme como monja. Fue en el verano de 2023.
A medida que avanzaba por este camino, sentía más ganas de compartir aquello que me estaba haciendo tanto bien y que, por fin, daba sentido a mi vida. Empecé a dar clases de budismo y meditación, primero en Barcelona y sus alrededores. En enero de 2024 me pidieron que viniera como maestra a Girona.
Qué es el budismo kadampa
El budismo que practicamos se llama kadampa. Es una tradición del budismo mahayana fundada por Atisha, un maestro budista indio que reintrodujo el budismo en el Tíbet en el siglo XI. Kadampa es una palabra tibetana:
- Ka se refiere a las enseñanzas de Buda.
- Dam alude a las instrucciones especiales de Atisha, llamadas etapas del camino hacia la iluminación o lamrim.
- Pa designa a quienes practican el budismo kadampa e integran estas enseñanzas en su vida diaria.
La Nueva Tradición Kadampa fue fundada por el venerable Gueshe Kelsang Gyatso Rimpoché. Adaptó las enseñanzas de Buda a las necesidades del mundo occidental y escribió 23 libros que presentan el camino budista hacia la iluminación. Su visión es que, generando paz interior, cada uno de nosotros puede contribuir a la paz en el mundo. Los valores que sostienen esta tradición son la sabiduría, el buen corazón y la paz interior y exterior.
La Nueva Tradición Kadampa es una organización sin ánimo de lucro. Nos financiamos con las cuotas de los socios y con los ingresos de las distintas actividades: clases, talleres y retiros. Esto permite cubrir los gastos de los templos y centros y abrir otros nuevos.
En los centros ofrecemos principalmente clases y cursos de meditación. Algunas actividades son de pago y otras gratuitas, para que todas las personas tengan la oportunidad de conocer estas enseñanzas y practicar.

Los beneficios de la meditación
Kelsang Palmo menciona la relajación, el descanso y el bienestar entre los beneficios de meditar. También alude al sueño y a la presión arterial, ámbitos que se han estudiado con resultados diversos. El NCCIH recoge la evidencia disponible sobre meditación y salud y señala las limitaciones de la investigación. A partir de aquí, la maestra explica el alcance espiritual que tiene la práctica en su tradición:
A medida que nos familiarizamos con el proceso de meditación, con el tiempo se produce un cambio en la manera de identificarnos. Es algo muy profundo, porque empezamos a identificarnos sobre la base de nuestra verdadera naturaleza. Empezamos a pensar: puedo cambiar, puedo ser una mejor versión de mí, puedo ser más tranquila, más amable, más amorosa.
Con el tiempo descubrimos lo que llamamos naturaleza de Buda. Gueshe Kelsang nos da el ejemplo de una semilla de oro cubierta de suciedad. Dice que, cuando miramos nuestra mente, vemos la suciedad de la ansiedad, de sentirnos heridos, de la inseguridad y de estar desbordados por las cosas. Y quizá también vemos un poco de oro.
Ese oro indica que, si empezamos a limpiar la suciedad, encontraremos oro puro. Entonces nos damos cuenta de que esto también es verdad sobre nosotros. Ese poco de amor es quien soy realmente. Esa amabilidad y esa paz forman parte de mi naturaleza. Gueshe-la lo llama la naturaleza pura y esencial de todo ser vivo y dice que es nuestro potencial.
La meditación que hoy se propone a través de aplicaciones y redes sociales suele presentarse como una práctica para centrarse, relajarse, reducir el estrés y recuperar el equilibrio. Todo eso está muy bien, pero la meditación tiene para nosotros un alcance mayor.
La meditación y el sentido de la vida
Lo que descubrió Buda, que es la fuente de todas las prácticas y meditaciones que realizamos, es lo que consideramos el método más eficaz para responder al deseo profundo de todas las personas: ser felices y dejar de sufrir.
Anhelamos una experiencia continua de felicidad, una felicidad duradera. Cuando Buda enseñó la meditación, lo hizo para liberar a las personas del sufrimiento y ayudarlas a encontrar aquello que buscan. Ese es, desde nuestra tradición, el propósito de meditar.
Esto implica investigar nuestra propia naturaleza. Podríamos decir que es una investigación de la realidad. Por eso, para el budismo, la meditación es un método fundamental para conocerla. Puede sorprender cuando lo escuchamos por primera vez, porque solemos pensar que para investigar la realidad necesitamos microscopios electrónicos, satélites e instrumentos extraordinariamente sofisticados.
Con el tiempo, la meditación nos puede llevar a una experiencia trascendente: superar la percepción anterior de quienes creíamos ser. Pensábamos que éramos una persona con algo de amor, bondad y compasión, pero también con ira, celos y otras emociones. Ahora empezamos a descubrir que, desde estas enseñanzas, esos estados dolorosos son superficiales y no constituyen nuestra naturaleza más profunda.
Esta filosofía budista está pensada para integrarse en la vida cotidiana. Aprendemos actitudes y maneras de pensar que nos permiten mejorar las relaciones, abrirnos a los demás, ser más compasivos y afrontar las dificultades con resiliencia.
El propósito de la meditación
El propósito principal de los centros de meditación kadampa es ayudar a las personas a resolver sus problemas y liberarse del sufrimiento de manera permanente. Es la aspiración espiritual de cumplir nuestro deseo profundo de ser realmente felices. En esta tradición entendemos que la experiencia de los problemas y de la felicidad no depende únicamente de las circunstancias con las que nos encontramos cada día.
Podemos transformar nuestra experiencia del sufrimiento y cultivar una mente más positiva, constructiva, apacible y feliz. Entre lo que sucede y lo que sentimos están nuestra mente y nuestra actitud. Como son nuestras, podemos trabajar sobre ellas. Por supuesto, esto requiere entrenamiento y esfuerzo.
El resultado merece la pena. Nos vamos liberando de hábitos mentales negativos y nos familiarizamos con nuevas maneras de pensar ante lo que nos ocurre. Así desarrollamos cada vez más paz y fortaleza interior para afrontar las dificultades sin hundirnos. Todo ello nace del trabajo de entrenar nuestra mente.

Dónde se encuentra la felicidad?
El placer, las comodidades y las buenas condiciones externas están bien. Sin embargo, el placer es efímero. Desde la visión budista que comparto, la felicidad que buscamos es la experiencia de bienestar que acompaña a la paz interior.
Comprender esto es fundamental. Si seguimos buscando toda la felicidad fuera, podemos vivir llenos de deseos que nos llevan al sufrimiento. Confundir el placer con la felicidad nos hace buscarlo continuamente y evitar el dolor, aunque el dolor forme parte de la vida.
Creer que ser felices consiste en disfrutar al máximo nos lleva a buscar fuera de nosotros algo que no encontraremos de forma permanente.
Una manera de comprenderlo es reflexionar sobre las cosas que nos dan placer. A menudo lo buscamos en personas o circunstancias externas. Aquello que no depende de nosotros puede causarnos preocupación y problemas. Para esta tradición, una fuente estable de felicidad debe ayudarnos a encontrar paz.
La verdadera fuente de felicidad es la paz interior. Muchas veces pensamos que la paz es algo externo, pero la paz de la que hablo se cultiva dentro de nosotros. Cuando la tenemos, experimentamos bienestar; cuando la perdemos, también cambia nuestra experiencia. Cuanto más crece, más felices nos sentimos.
Además, la experiencia que nos da la paz resulta satisfactoria porque nace de algo que podemos cultivar en nuestro interior. Cuando buscamos toda la felicidad fuera, aparece el miedo a perder lo que tenemos, ya que no podemos controlar todo lo externo. Incluso si conseguimos lo que queremos, puede costarnos relajarnos por temor a perderlo.
En estas enseñanzas se considera que la mente es, por naturaleza, apacible. Al familiarizarnos con esa paz, podemos relajarnos y sentir una satisfacción más profunda. Esa es la experiencia que queremos desarrollar con la práctica.
Meditar es la principal herramienta que empleamos para alcanzar la paz interior.

Cómo empezar a meditar
Para empezar, lo primero que propongo comprender es que la felicidad no se encuentra únicamente en el exterior. Disfrutar de las cosas está bien, pero las personas, el estatus y las posesiones no tienen por sí solos el poder de hacernos verdaderamente felices. Creo que es una de las primeras ideas que necesita escuchar quien se acerca a esta práctica.
Considero que la meditación puede acercarse a personas de distintas edades y profesiones, también a los niños. Meditar consiste en enfocar la mente en pensamientos que nos dan paz, en lugar de alimentar aquellos que nos la quitan.
Para nuestra tradición es fundamental comprender que la paz interior no depende solo de las circunstancias externas. También importa cómo las gestionamos. Esto nos da libertad: nuestros pensamientos y actitudes influyen en la manera de vivir lo que sucede.
Con la meditación trabajamos para cambiar nuestros hábitos mentales. A través de las enseñanzas aprendemos a reconocer, reducir y abandonar pensamientos y actitudes internas que destruyen esa paz que consideramos natural a la mente.
Durante la práctica tratamos de generar y mantener pensamientos que aportan paz mental, mientras aprendemos a dejar de alimentar los que la perturban. Este proceso nos familiariza de manera constante y profunda con hábitos mentales saludables y nos ayuda a abandonar los que nos perjudican.
Desde la filosofía budista, nuestra experiencia de la vida está vinculada a la mente. Pensamos, interpretamos y creemos, muchas veces desde la confusión, como cuando soñamos y creemos que lo que vemos es real. Lo que vivimos depende también de cómo lo percibimos y de cómo reacciona nuestra mente. Por eso, cambiar nuestra manera de percibir y responder puede transformar nuestra experiencia de la vida.
Meditación kadampa en Girona – Contacto
Para conocer las clases y actividades del Centro de Meditación Kadampa de Girona, visita meditaragirona.org. En su web puedes informarte sobre la lista de correo y el grupo de WhatsApp. También puedes seguir al centro en Instagram: @meditaragirona.
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